Bueno, hoy toca una entrada más seria que tenía planeada desde hace tiempo y cómo podéis adivinar por el título, trata sobre las lenguas. Pero también sobre lo importante que es aprender para alguien que se dedica a la enseñanza.
Siempre he defendido y defenderé la constante actualización del maestro/profesor. Y es que, en mi opinión, si es importante que toda persona se esté formando a lo largo de toda la vida, cuánto más un maestro/profesor. Pero no sólo creo que sea clave simplemente para estar almacenando conocimientos durante años y años.
Para mí, una de las características más importantes de un docente tiene que ser la empatía. La empatía es la que nos permite ponernos en la piel de nuestros alumnos e intentar conocer cómo aprenden, qué les motiva a hacerlo y por qué no, lo duro que también a veces es aprender. Y precisamente el estar en constante formación durante toda nuestra vida hace que a la vez que enseñantes también seamos conscientes siempre qué se siente al ser aprendiz.
Eso es lo que como a maestros/profesores nos permitirá entender mejor a esas personitas a las que intentamos enseñar lo mejor que sabemos. Creo que en el momento en que un docente deja de formarse por propia voluntad o por dejadez, empieza a distanciarse de sus alumnos y por lo tanto, a olvidarse de qué se siente cuando uno está a ese lado del pupitre.
El caso es que nunca he sido tan consciente de todo ello como lo soy ahora.
Y bueno, me preguntaréis a qué viene esta reflexión si iba a hablar sobre lenguas.
Desde que acabé la universidad, he tenido la gran suerte de poder dedicarme de una forma u otra a aquello a lo que tanto me gusta y para lo que me preparé, enseñar lenguas. Hasta ahora, en concreto, el inglés.
El inglés ha sido una lengua que a mi generación nos ha acompañado desde enanos. No entraré en los resultados obtenidos o si nos motivaba o no, pero desde los videojuegos sin traducir a los que jugaba de pequeño pasando por las clases en el cole o en el insti o los viajes al extranjero, el inglés siempre ha estado ahí. Por ello, a la hora de enseñar inglés, nunca había sido consciente de que de alguna manera, si al haber tenido tanto contacto con él le sumamos el haber conseguir un cierto nivel de dominio de la lengua, ha podido hacer que precisamente a veces cayese en ese distanciamiento entre el profesor, a quién enseña y lo que enseña del que hablaba antes, dando por obvias cosas que no se deberían dar nunca. Y si es posible que me ocurriese a veces con el inglés, mucho más cuando empecé a enseñar español aquí en Colonia, al ser mi lengua materna.
Cartel con una de esas enormes palabras tan típicas
del alemán. Premio a quien sea capaz de leerla a la primera =P
Y aquí es cuando entró en juego el alemán. Por primera vez desde hace tantos años, el alemán ha hecho que sienta de nuevo esa frustración de no entender nada de lo que te dicen, de no tener palabras o de querer comunicarte y no poder. Pero también me ha recordado lo bien que te sientes al ver que cada vez mejoras más y la ilusión que hace cuando eres capaz de construir una frase tan tonta como "Me gusta mucho comer chocolate". Es decir, las dos caras de aprender lenguas.
Esas sensaciones que mis alumnos tienen en clase cuando les estoy enseñando español y no entienden cuál es la diferencia entre "ser" y "estar". Esas sensaciones a las que, en mi humilde opinión, un profe de lenguas debería poner más atención que al "qué caerá" en el examen final de junio.
Resumiendo y ligando todo lo anterior, la oportunidad que he tenido de aprender alemán me ha hecho recordar lo importante que es para un maestro/profesor el ponerse en el papel de alumno, lo esencial que es estar constantemente aprendiendo para mejorar como profe y lo difícil y gratificante que puede ser aprender.
For my English speaking followers: as this entry is quite long and complex to translate, I'll do it another day during the week or next weekend, ok?
Ayudante comenius en Köln (Colonia)
domingo, 24 de junio de 2012
domingo, 10 de junio de 2012
5 meses en Colonia / 5 months in Cologne
Bueno, actualizo para decir un par de cosas.
1. Los que me vais siguiendo por facebook ya lo sabéis. Para los que no, ayer empezó mi último mes en Colonia. Es increíble lo rápido que se me ha pasado el tiempo...Parece que fuese ayer cuando acababa de llegar al aeropuerto de Köln-Bonn...
2. Tengo tres entradas planeadas para rematar el blog (no descarto que se me ocurra alguna entre medias) Como me quedan cuatro findes de semana, intentaré ir a actualización por finde así que, atentos las próximas semanas =)
Well, I update to say a couple of things:
1. Those of you who follow me in facebook probably know it. But for those who not, yesterday started my last month in Cologne. It's incredible how quickly the time flies...It seems it was yesterday when I arrived to the Köln-Bonn airport...
2. I plan to make three more updates to finish the blog (meanwhile I may have more ideas). So, as I only have four more weekends, I'll try to update once in each one so, pay attention the next weeks =)
domingo, 6 de mayo de 2012
El diario de Ana Frank
Bueno, como prometí la semana pasada, aquí va la entrada sobre el Diario de Ana Frank, el último libro que me he leído.
Mi historia con este libro es bastante peculiar. Seguro que tod@s tenemos una lista mental de "libros por leer" que vamos actualizando poco a poco. El caso es que "El diario de Ana Frank" ha sido uno de esos libros que lleva en mi lista años, literalmente. Siempre quise leerlo pero nunca hallaba el momento. Y, qué mejor lugar para comprar el libro que en la misma casa donde se escribió. Así que aproveché mi visita al museo para por fin hacerme con el libro.
La familia Frank era una de tantas familias judías residentes en Alemania que, debido a las primeras leyes antijudías y ante el temor de que fuesen cada vez a peor, decidió emigrar a Holanda para mejorar su situación. Allí Otto Frank, el padre, fundó dos empresas y les fue bastante bien por un tiempo. Sin embargo, cuando los nazis ocuparan Holanda, también allí impusieron su mano de hierro. Los Frank, con miedo a que se los llevasen a campos de exterminio y sin otra alternativa, decidieron esconderse en la que Ana bautizó como "Casa de atrás", una especie de amplia buhardilla con numerosas habitaciones en la parte de atrás de las oficinas de su padre. Allí compartieron escondite durante dos años con los también judíos Van Pels (padre, madre e hijo) y Fritz Pffefer. Tras esos dos años, la Gestapo, la policía del régimen nazi, encontró el escondite gracias a un chivatazo anónimo. Todos los escondidos, incluida Ana, murieron en campos de concentración nazis o durante el viaje. El único superviviente fue su padre quién se encargó de sacar a la luz el legado de su hija.
Una foto del diario original, con foto de Ana incluida.
Tengo que decir que el diario es una joya, tanto desde el punto de vista biográfico como del narrativo.
Precisamente, uno de los aspectos del libro que más me han impresionado es la calidad literaria que tiene. Un estilo íntimo, muy íntimo, pero claro y fácil de leer que ayuda a empatizar facilmente con la joven autora. Un ritmo que para nada cansa, todo lo contrario, es un continuo "Venga, me leo un día más...Venga, otro día y lo dejo por hoy...Va, el último..." Y una narración para nada cansina o pesada lo cuál, teniendo en cuenta que la acción se desarrolla durante dos años enteros en un conjunto cerrado de habitaciones y siempre con los mismos personajes, dice mucho de la calidad de la escritora. Y lo más impresionante de todo es que Ana sólo tenía entre 13 y 16 años por entonces. En serio, si a la pobre le hubieran dejado vivir y hubiese seguido escribiendo (lo cual entraba dentro de sus planes, como cuenta en el diario) se hubiese convertido en una escritora increíble.
En cuanto a su vertiente biográfica, seremos testigos de los "tambaleos" emocionales tan típicos de la adolescencia y a las contradicciones propias de la etapa. Pero lo más bonito del diario es apreciar el paso de la niñez a la edad adulta de Ana. La difícil situación a la que la muchacha tiene que hacer frente la hace madurar rápidamente en poco tiempo, por lo que la Ana que empieza el diario escribiendo sobre "quién es más tonto que quién" de su clase dista mucho de la Ana que acaba el diario preguntándose sobre las diferencias del concepto que todos tenemos de nosotros mismos y el concepto que los otros se forman de nosotros. En particular, mi parte favorita del diario es la última por lo tierna que me parece la relación con otro personaje (no diré quién, por si alguien no lo ha leído aún) y por la autoceptación que se va produciendo gradualmente.
Y bueno, la entrada me va quedando ya bastante larga así que no tengo mucho más que añadir. Sólo que si tenéis la oportunidad de haceros con el libro, no lo dudéis ni un instante. A pesar de las dificultades de la vida diaria de los escondidos, de la guerra a su alrededor y del trágico final que tuvo, me quedo con esa esperanza e ilusión por vivir que Ana siempre tuvo y que conservó hasta el final.
Sorry, for my not Spanish speaker followers but the entrance is too long for being translated and I'm a little bit tired after writing for a while. But don't worry because the next one will be in English, as usual ;-)
Mi historia con este libro es bastante peculiar. Seguro que tod@s tenemos una lista mental de "libros por leer" que vamos actualizando poco a poco. El caso es que "El diario de Ana Frank" ha sido uno de esos libros que lleva en mi lista años, literalmente. Siempre quise leerlo pero nunca hallaba el momento. Y, qué mejor lugar para comprar el libro que en la misma casa donde se escribió. Así que aproveché mi visita al museo para por fin hacerme con el libro.
La familia Frank era una de tantas familias judías residentes en Alemania que, debido a las primeras leyes antijudías y ante el temor de que fuesen cada vez a peor, decidió emigrar a Holanda para mejorar su situación. Allí Otto Frank, el padre, fundó dos empresas y les fue bastante bien por un tiempo. Sin embargo, cuando los nazis ocuparan Holanda, también allí impusieron su mano de hierro. Los Frank, con miedo a que se los llevasen a campos de exterminio y sin otra alternativa, decidieron esconderse en la que Ana bautizó como "Casa de atrás", una especie de amplia buhardilla con numerosas habitaciones en la parte de atrás de las oficinas de su padre. Allí compartieron escondite durante dos años con los también judíos Van Pels (padre, madre e hijo) y Fritz Pffefer. Tras esos dos años, la Gestapo, la policía del régimen nazi, encontró el escondite gracias a un chivatazo anónimo. Todos los escondidos, incluida Ana, murieron en campos de concentración nazis o durante el viaje. El único superviviente fue su padre quién se encargó de sacar a la luz el legado de su hija.
Una foto del diario original, con foto de Ana incluida.
Tengo que decir que el diario es una joya, tanto desde el punto de vista biográfico como del narrativo.
Precisamente, uno de los aspectos del libro que más me han impresionado es la calidad literaria que tiene. Un estilo íntimo, muy íntimo, pero claro y fácil de leer que ayuda a empatizar facilmente con la joven autora. Un ritmo que para nada cansa, todo lo contrario, es un continuo "Venga, me leo un día más...Venga, otro día y lo dejo por hoy...Va, el último..." Y una narración para nada cansina o pesada lo cuál, teniendo en cuenta que la acción se desarrolla durante dos años enteros en un conjunto cerrado de habitaciones y siempre con los mismos personajes, dice mucho de la calidad de la escritora. Y lo más impresionante de todo es que Ana sólo tenía entre 13 y 16 años por entonces. En serio, si a la pobre le hubieran dejado vivir y hubiese seguido escribiendo (lo cual entraba dentro de sus planes, como cuenta en el diario) se hubiese convertido en una escritora increíble.
En cuanto a su vertiente biográfica, seremos testigos de los "tambaleos" emocionales tan típicos de la adolescencia y a las contradicciones propias de la etapa. Pero lo más bonito del diario es apreciar el paso de la niñez a la edad adulta de Ana. La difícil situación a la que la muchacha tiene que hacer frente la hace madurar rápidamente en poco tiempo, por lo que la Ana que empieza el diario escribiendo sobre "quién es más tonto que quién" de su clase dista mucho de la Ana que acaba el diario preguntándose sobre las diferencias del concepto que todos tenemos de nosotros mismos y el concepto que los otros se forman de nosotros. En particular, mi parte favorita del diario es la última por lo tierna que me parece la relación con otro personaje (no diré quién, por si alguien no lo ha leído aún) y por la autoceptación que se va produciendo gradualmente.
Y bueno, la entrada me va quedando ya bastante larga así que no tengo mucho más que añadir. Sólo que si tenéis la oportunidad de haceros con el libro, no lo dudéis ni un instante. A pesar de las dificultades de la vida diaria de los escondidos, de la guerra a su alrededor y del trágico final que tuvo, me quedo con esa esperanza e ilusión por vivir que Ana siempre tuvo y que conservó hasta el final.
Sorry, for my not Spanish speaker followers but the entrance is too long for being translated and I'm a little bit tired after writing for a while. But don't worry because the next one will be in English, as usual ;-)
domingo, 29 de abril de 2012
Un mes ajetreado / A busy month
Bueno, hace bastante que no paso por aquí (de nuevo). Y es
que esta vez de verdad sí que he estado ocupado. En este mes sin actualizar me
han pasado un montón de cosas: primero estuve de viaje en Amsterdam, después
vinieron mis padres a visitarme a Colonia y después he estado ayudando en un
intercambio del Humbold Gymnasium con el IES Murillo de Sevilla. En este último,
además de tener la gran oportunidad de ver de cerca como se planifica un
intercambio entre dos colegios que me servirá mucho para mi futuro como profe, he
tenido la ocasión de conocer a dos grandísimos profes y personas, Chelo y
Jesús, de los que he aprendido mucho en apenas unos días. Si leéis esto, o los
estudiantes del IES Murillo ¡un abrazo mu’ fue'te, 'illo!
Así que este finde ha sido el de la vuelta a la rutina.
I Amsterdam
Bueno, ya que he
contado un poco qué he hecho este mes, adelanto que la entrada del próximo
domingo será precisamente una pequeña review del diario de Ana Frank que
precisamente terminé esta mañana.
¡Abrazos! ¡Y todos a comentar! =)
El famoso queso holandés
The famous Dutsch cheese
Well, it
has been a while since I don’t come here (again). And actually, this time is totally true that
I have been really busy. A lot of things have happened during this month
without updating: first, I made a trip to Amsterdam, then my parents came to
visit me to Cologne and then I was helping in an exchange between the Humbold
Gymnasium and the high school Murillo of Seville. In this one, I not only had a
great opportunity to see closely how an exchange between two schools works which
can be really useful for my future as a teacher, but I also met two great
teachers and people, Jesus and Chelo, of whom I have learnt so much in just a
few days. If you read it, a big hug from here!
And this
has been the month to come back to the routine.
My trip to
Amsterdam was really nice, it was three really busy days without stopping, just
walking and walking (I didn’t use the public transport in any moment) but now I
think I can say I (mostly) know the centre of the city. The fact is that, when
I was there, I made the most to visit one of the places I always wanted to
visit, it is, the house in which Anne Frank hided. For those of you who don’t
know her, she was a 12 years old Jewish girl who was hiding with her family for
two years to avoid that the Nazis would send them to one of their extermination
camps. During that period she wrote a diary which her father would publish
later to testify the horrors and the cruelty of the war.
So, once I
have spoke about what I have done this month, next week I’ll write a little
review of the Anne’s diary which I finished reading this morning.
A big hug and I want to see your comments! =)
Caminando por Ámsterdam. Sin comentarios...
Walking around Amsterdam. No comments...
domingo, 25 de marzo de 2012
Actualización de última hora / Last minute update
Bueno, hoy he estado ocupado con algunas tareas de amo de casa, dando una vuelta con unos compis aprovechando el buen día que ha hecho y contestando mensajes y comentarios que tenía sin contestar.
Así que no me ha dado tiempo a escribir en el blog pero como no quiero dejar otro finde sin entrada, aquí dejo un par de fotos del instituto en el que estoy. La verdad es que tengo que admitir que no son muy buenas, intentaré hacer alguna mejor. La semana que viene, más y mejor =)
Well, today I have been busy doing some housework, hanging out with some friends enjoying the great day we have had and answering all the messages and comments I had without a response.
So I have had no time to write in the blog but as I don't want to miss another weekend without an entry, here you have a couple of photos of the high school I work at. I have to admit that they are not so good so I'll try to take a better one. See you next week!
domingo, 18 de marzo de 2012
¿Qué es Comenius? Mi experiencia - What is Comenius? My experience
Bueno, ha pasado bastante tiempo desde que no escribo. La
teoría es que he estado muy ocupado organizando unos cursos extraescolares de
español en el insti. Lo cual es verdad. Pero también se ha juntado con ese
maldito hábito de “ lo haré la semana que viene” que al final nunca se acaba
por cumplir. Bueno, el caso es que le prometí a cierta amiga que este finde
actualizaría (Va por ti, Vir) y aquí estoy para hablar un poco sobre qué es
esto de Comenius.
En mi caso, el de los ayudantes Comenius, nos dedicamos a
ayudar en el día a día de un colegio de otro país de Europa y a echar una mano
en algún proyecto que ese colegio este realizando en ese momento. Además,
también tenemos la gran suerte de poder enseñar nuestra propia lengua materna y
la cultura de dónde procedemos a los alumnos de ese colegio para fomentar ese
sentimiento europeo del que antes hablaba.
Y ahora hablaré sobre mi trabajo como ayudante Comenius aquí
en Colonia. Por un lado, ayudo en un instituto con un proyecto sobre racismo e
inmigración en el que colaboran con otros institutos de España, Italia y Reino
Unido y enseño español en los cursos extraescolares que comenté al principio.
Además, ahora he empezado también a ir como observador a un colegio de primaria
bilingüe español-alemán en el que me gustaría dar también alguna clasecilla. J
Y eso es todo sobre Comenius y lo que hago aquí en Alemania.
Si estás leyendo esto y te gustaría pedir esta beca, lo mejor es informarte en
la web del OAPEE, la organización que lleva todo esto en España:
Y nada, la próxima entrada será menos formal e intentaré que
sea el próximo finde, como prometí cuando abrí el blog. Hasta entonces.
Well, it has been a while since I don’t write here. The theory is that I have been really busy organizing some extracurricular classes in the high-school in which I am. What is actually true. But it has been also that bloody habit of “I’ll do it next week” which never become true. The fact is that I promised to a certain friend of mine that I would update this week (this is dedicated to you Vir) and here I am to write a bit about what the Comenius project is.
The
Comenius program is organized by many educational institutions of the European
Union, like the Erasmus program. Moreover, Comenius has several branches, one
specially designed for school students, another for groups of teachers and and
another for students of the education field in the last university year of
recently graduated. The main objective of the program is to promote the
European awareness for all across the territory of the Union and motivate for
the cooperation between all the European countries.
In my case,
the Comenius assistants, our task is to help in the daily routine of a school
of another country in Europe and give a hand with any project that school could
be carrying out. We also have the great opportunity of teaching our own native
language and the culture we come from to the students of that school. The aim is
precisely to encourage that European feeling of which I spoke about before.
And now I
will write about my work here in Cologne. On one hand, I help in a high school
with a project about racism and migration in which they cooperate with other
schools in Spain, Italy and UK while I also teach Spanish in the
extracurricular courses I mentioned at the beginning. On the other hand, now I
have started to go as an observer to a primary bilingual Spanish-German school
in which I would like to teach too J
And that’s
all about Comenius and what I’m doing here in Germany. If someone is reading it
and is interested in applying for a scholarship to
The next
update will be less formal and I will try to write it the next weekend, as I
promised when I started this blog. See you then.
domingo, 5 de febrero de 2012
Víctimas del nazismo / Holocaust victims
Nueva entrada para este fin de semana aunque esta vez toca
un tema más triste.
English at
the end of the text in Spanish.
Bueno, no soy una persona que al andar ponga mucha atención
al suelo. De hecho casi nunca lo miro, supongo que dependerá de cada cual. Por
eso me sorprendí bastante al leer en blogs de otras personas que viven en Alemania
que por Colonia había repartidas bastantes de estos adoquines dorados:
La verdad es que en dos semanas viviendo aquí no me había
dado cuenta de que existían. Y es bastante curioso porque a poca atención que
pongas las ves repartidas por toda la ciudad, en grupitos o en solitario.
El caso es que en ellas están escritos los nombres de
aquellas personas anónimas que fueron víctimas del nazismo y fueron asesinadas
por el simple hecho de ser homosexual, judío o cualquier tipo de persona non
grata para los seguidores de Hitler. Están situadas delante de donde una vez
vivieron y pueden encontrarse por gran parte de las ciudades alemanas (o
incluso de otros países, como en Italia).
La iniciativa, llevada a cabo por el artista Gunter Demnig, me parece preciosa para recordarnos que la
historia está para aprender de los errores pasados y para recordar aquellas
personas que sufrieron la peor parte de la guerra. Eso sí, no puedo evitar lanzar
un suspiro amargo cada vez que las veo …
Well,
I’m not the kind of person that pays so much attention to the ground when
walking. Actually, I hardly ever see it. That’s why I was really surprised when
I read in blogs of other people living in Germany that there are several golden
paving stones all around Cologne like the ones in the picture above.
To
be honest, although I had been living here for two weeks I hadn’t noticed them.
And it’s funny because even if you don’t pay so much attention you will see
them, in groups or alone.
The
fact is that they show the names of those anonymous people who were victims of
the Nazism and were murdered just for being homosexual, Jewish or any king of “non
grata” person for Hitler followers. They are exactly in the place where these
persons once lived and you can find them in the most of the cities in Germany
(or even abroad, like in Italy).
I
think that the initiative, carried out by the artist Gunter Demning, is really
beautiful to remember us that we can learn of our past mistakes thanks to the
History and also to remember those people who suffered the worst part of the
war. But I can’t avoid to sigh bitterly each time I see them…
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